El Ministerio de Industria ha elegido a la Universidad de Valladolid (UVA) para poner en marcha el Centro de Excelencia en Producción de Contenidos Digitales. El acuerdo contempla acciones para mejorar la competitividad de la industria audiovisual en la región y prevé programas de formación en los campus de Valladolid y Segovia.
En concreto, el proyecto de la UVA tiene como objetivo desarrollar el programa de capacitación tecnológica de los futuros profesionales de la industria de contenidos digitales establecido en la convocatoria pública para la participación de las universidades españolas en el Plan Avanza II.
El acuerdo prevé también la puesta en marcha del Centro de Excelencia en Producción y Experimentación en Contenidos Digitales Avanzados. Se tratará de un centro dotado con medios para atender las necesidades de la industria de contenidos digitales en el renderizado (proceso de generar una imagen a partir de un modelo y usando una aplicación de ordenador) y animaciones 3D.
Asimismo, ofrecerá formación en la producción y posproducción de contenidos digitales (animación, diseño 3D y edición) y en formatos piloto orientados al audiovisual de alta calidad. La formación contemplará, además, las etapas de rodaje, edición, sonorización, doblaje, subtitulado y audiodescripción.
El centro contará con dos sedes. Por una parte, el Centro de Producción Audiovisual Avanzada y Cine Digital, en el campus de la UVA en Segovia, donde se realizará toda la formación vinculada con la producción digital audiovisual multimedia. La segunda de sus sedes será el Centro de Producción y Post-producción en Animación y 3D, en el campus de Valladolid.
Desde este centro se impartirá formación sobre las tecnologías en el campo de la industria audiovisual, tanto a la comunidad universitaria como a los profesionales del sector de la región, y se pondrá a disposición de la Universidad y de empresas externas.
Su objetivo es constituirse como un centro de referencia en la producción de cine y televisión digital orientada a la publicidad.
A la convocatoria lanzada por el Ministerio de Industria concurrieron otras 27 universidades españolas, y los motivos decisivos en favor de la UVA han sido, según la comisión de seguimiento, tanto el interés de la idea del proyecto como la buena coordinación entre las cuatro áreas de la Universidad que han trabajado en la iniciativa: el Centro Experimental del Conocimiento, nacido en el seno del Parque Científico de la UVA; el Laboratorio de Fotogrametría Arquitectónica; el Departamento de Historia Moderna, Contemporánea, Periodismo, Comunicación Audiovisual y Publicidad, y la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación en el campus de Segovia.
Fuente: El Mundo CyL

El Deimos-1 es un pequeño satélite de observación de la Tierra, de unos 90 kilos y con seis cámaras a bordo para fotografiar el territorio de cualquier parte del mundo. Se considera pionero porque es un desarrollo de una empresa privada española que lo ha diseñado para explotar comercialmente sus datos, un tipo de actividad económica todavía muy poco extendida en el mundo. Deimos Imaging tiene previsto empezar a recibir imágenes de su satélite el mes que viene, pero antes hay que ponerlo en el espacio. La fecha prevista para el lanzamiento, desde la base rusa de Baikonur (Kazajstán) y con un cohete ucranio Dneper, está prevista para el próximo día 25, pero no se descarta un retraso de tres días, hasta el 28. “El satélite está en la sala de integración, en Baikonur, listo para montarlo en el cohete en las próximas horas”, ha comentado el astronauta español Pedro Duque, director de Deimos Imaging.
Es novedoso el hecho de que una empresa privada se embarque en un proyecto espacial como Deimos-1, desde el diseño y desarrollo del satélite hasta la configuración de todo el sistema comercial. “Queremos proporcionar a los clientes no sólo imágenes, sino información directamente útil sobre, por ejemplo, las necesidades de nutrientes y de agua de los cultivos, indicando al agricultor cuándo, dónde y cuánto abonar”, ha explicado Duque. “También podremos proporcionar datos acerca de incendios forestales o de la cobertura vegetal del territorio y su degradación”. Para él son especialmente interesantes las repercusiones positivas para el medio ambiente que puede proporcionar el Deimos-1, desde esa reducción del abonado o la optimización del riego para evitar el derroche de agua, hasta el control de la deforestación o la vigilancia de vertidos contaminantes.
El Deimos-1 estará en órbita a 680 kilómetros de altura sobre la superficie terrestre, sobrevolando los polos, e irá tomando imágenes en el rango visible y en infrarrojo, de una franja de la Tierra de unos 600 kilómetros de ancho, con una resolución de de hasta 20 metros. “Está pensado para ser útil para la parcela española normal. No es un satélite espía diseñado ver la matrícula de los vehículos del enemigo, sino para aplicaciones de observación de la Tierra”, comenta Duque. Las instituciones como la UE, a través de la Agencia Europea del Espacio (ESA), están ya en la cartera de clientes de Deimos Imaging, pero la empresa cuenta con que su producto, los informes que sus expertos pueden elaborar a partir de las imágenes del satélite y de modo casi inmediato, sirvan también a muchos agricultores privados, además de organismos como municipios, comunidades autónomas y otros organismos.








Centro Pompidou.
Centro Pompidou.
Cupula del Milenio en Greenwich.
Palacio de Justicia en Burdeos.



